Nota para nuestros propietarios:

Queremos compartir con ustedes una tendencia que venimos observando y que conviene tener en el radar de cara a las próximas temporadas.
El mercado alemán —históricamente uno de los grandes motores de La Palma— da claras señales de agotamiento. Entre enero y mayo, la llegada de viajeros alemanes a España apenas creció un 0,3 %, muy por debajo del 5 % del conjunto de mercados internacionales. Alemania se estanca en 4,5 millones de viajeros y Francia ya la ha superado como segundo mercado emisor. Para este verano, Canarias perderá casi 100.000 plazas aéreas desde Alemania, un 6,6 % menos de capacidad que el año pasado, y las islas occidentales como La Palma están entre las más expuestas. Grandes cadenas y turoperadores confirman, además, una desaceleración específica de la demanda alemana en las últimas semanas.
Las causas no son turísticas, sino económicas y psicológicas. La mayor economía europea atraviesa una crisis de fondo: alto coste de la energía, competencia creciente de China y envejecimiento demográfico, con el desempleo al alza y anuncios de despidos casi diarios en la industria. A las familias les queda cada vez menos neto del bruto: energía, combustible y la subida general de precios pesan en el bolsillo. El alemán sigue queriendo viajar —España sigue siendo su destino favorito—, pero viaja con más cautela: reserva más tarde, compara más el precio, acorta estancias y busca la mejor relación calidad-precio.
¿Qué significa esto para nosotros? Que la ocupación ya no «cae sola» a través de las plataformas. En un mercado más prudente y con menos asientos hacia La Palma, gana quien comercializa de forma activa, directa y profesional, con una disponibilidad flexible y bien gestionada. Ahí es precisamente donde queremos estar, y donde cobra sentido trabajar juntos.
No es motivo de alarma, sino de anticipación. Seguimos atentos y les mantendremos informados.
Un cordial saludo,
Uli
